Fiesta Mexicana en Tango & Tapas Bar (Viernes 7 de mayo
Espacio Latino presenta: Fiesta Mexicana en Tango & Tapas Bar el viernes 7 de mayo. Se conmemorará la fiesta nacional mexicana de la Batalla de Puebla*) que tuvo lugar el 5 de mayo de 1862 cerca de la ciudad de Puebla (México), en el ataque y defensa del Fuerte de Loreto y del Fuerte de Guadalupe, durante la invasión francesa de México. Habrá música en vivo (Lorena de Mexico, Jorge Galbassini y amigos ), comida tipica mexicana y exposición de la pintora mexicana de renombre internacional Palmira Hernandez de Lück.
Con la presencia y colaboracion del Consul adscrito de México en Frankfurt Leopoldo Michel.
La entrada es gratuita con cocktail Margarita de bienvenida.
Tango y Tapas Bar, Sonnenmannstr 3, Frankfurt, www.tangoytapasbar.de, Infos: analorena@gmx.de, Tel.: 069811234.
Por ello, el Presidente Benito Juárez, declaró una moratoria que duraría dos años, para que México pudiera reponerse.
Esta decisión, no gustó a las naciones extranjeras y fue el pretexto para que pensaran en la intervención del país. Además aprovecharon el momento, pues los conservadores mexicanos habían recurrido a las cortes europeas para traer a un príncipe extranjero que pudiera gobernar a México.
Así, en octubre de 1861, España, Inglaterra y Francia se reunieron y decidieron invadir el país, para ello formaron una Alianza Militar Tripartita, a pesar de que hablaban de respetar la integridad nacional y el gobierno que se había formado.
Pero, si bien el motivo de la invasión era exigir el pago de las deudas, los países extranjeros tenían otros intereses particulares:
- España quería recuperar el dominio de México, porque había perdido sus colonias en América. Su comercio estaba en decadencia y su industria muerta.
- Inglaterra contaba con un gran poder industrial y financiero y su imperio se había extendido por Asia y África, pero también querían extenderlo en América.
- El imperio Francés se había desarrollado mucho en Europa y quería abrir nuevos mercados y establecer ricas colonias mineras.
Así fue, con una idea común, pero con distintos fines, los ejércitos de los tres países aliados llegaron a México. La armada española llegó primero a Veracruz y semanas después llegaron las fuerzas inglesa y francesa.
Juárez les pidió que llegaran a un arreglo amistoso y en 1862 se entrevistaron con él. Como resultado de las negociaciones elaboraron un documento llamado los Acuerdos o Tratados de Soledad y aceptaron la propuesta de Juárez sobre el pago de la deuda.
En esta reunión también reconocieron el gobierno de Juárez; declararon que respetarían la integridad y la independencia nacional; establecieron que las negociaciones se llevarían a cabo en Orizaba, y las fuerzas establecerían sus cuarteles en las ciudades de Córdoba, Orizaba y Tehuacan y que en caso de declararse rotas las relaciones, las tropas aliadas volverían a la costa de Veracruz.
España e Inglaterra cumplieron con los Acuerdos, pero Francia no lo hizo y mandó tropas para invadir el país, por lo que se rompió la alianza.
A principios de marzo de 1862, llegó a Veracruz el conde Laurencez con un ejército formado por 6 mil hombres, perfectamente armados y disciplinados, tenían abundantes víveres y municiones, y eran considerados excelentes soldados a causa de sus brillantes victorias en Europa.
A este ejército se le sumaron varias "tropas" de conservadores al mando de Leonardo Márquez y se incorporaron con el General Almonte y otros conservadores enemigos del gobierno de Juárez.
Laurencez avanzó hacia el interior del país y en las Cumbres de Acultzingo tuvo su primer obstáculo militar, pero esta acción fue solo una advertencia, porque el jefe del Ejército de Oriente, había decidido terminar con los invasores en la ciudad de Puebla.
El ejército francés llegó a la ciudad de Puebla el 5 de mayo de 1862 que estaba custodiada por el Gral. Ignacio Zaragoza, quien defendió la plaza sin temor a enfrentarse al mejor ejército del mundo.
Laurencez creía que era fácil vencer al ejercito mexicano, por lo que sin tomar las precauciones necesarias, ordenó el asalto a los fuertes de Loreto y Guadalupe, que defendían la ciudad de Puebla.
El ejército del general Ignacio Zaragoza, estaba formado de 4,800 hombres, pero en las tres ocasiones que los franceses atacaron los fuertes de Loreto y Guadalupe, fueron rechazados heroicamente por lo indígenas zacapoaxtlas.
Finalmente, el ejército francés fue derrotado y el general Ignacio Zaragoza, mandó un mensaje telegráfico al presidente Juárez, que decía "Las armas nacionales se han cubierto de gloria".
Ignacio Zaragoza contrajo fiebre tifoidea que lo llevó a la muerte el 8 de septiembre de 1862 a la edad de 33 años. Desde entonces, por decreto del entonces Presidente de México Benito Juárez la Ciudad de Puebla lleva el nombre de Puebla de Zaragoza.
La batalla de Puebla demostró la unión de la población mexicana y reforzó la identidad nacional, pero además ayudó a definir algunos aspectos de la política exterior de México, como son:
- El respeto por la soberanía y la integridad territorial.
- La no agresión.
- La no interferencia en los asuntos internos de otros estados
- la conciliación de diferencias a través de la negociación y no a través de la fuerza, y
- la coexistencia pacífica.
El cinco de mayo es celebrado de manera equivocada en los Estados Unidos como el día de la independencia (Como ya se sabe la independencia de nuestro país es el 16 de septiembre) dando mucha importancia y mucha difusión a esta fecha.
Uno de los motivos por el cual es probable que esta fecha sea muy importante en la comunidad mexicana que reside en la Unión Americana y más en específico en el área de Texas es, que el General Ignacio Zaragoza nació en Texas cuando este territorio pertenecía a México y gracias a su triunfo en la batalla de Puebla, surgió un gran sentimiento de patriotismo que no había en el País en aquella época debido a los grandes problemas por los que atravesaba nuestra nación.